Tertulias sobre la muerte digna

TERTULIA
Hablamos de la muerte digna, otro año más
Promovidas por la asociación DMD, el primer miércoles de cada mes en Librería Muga.
Miércoles 7 de enero, 19 horas.

   Es un motivo de alegría inaugurar el calendario de actividades de 2015 con una nueva tertulia sobre la muerte digna, tras un mes en el que no pudo realizarse. Merece la pena recordar que estas tertulias están abiertas a todo aquel que quiera hablar o simplemente escuchar.
   En este caso, el coloquio girará alrededor del caso de una mujer norteamericana, Brittany Maynard, que puso fin a su vida en noviembre del año pasado. Cada decisión de este tipo es algo que forma parte del círculo más íntimo de cada persona, sin embargo esta mujer decidió darle publicidad a su caso y convertirlo en testimonio de un modo posible de afrontar el fin de la vida. Por eso, la asociación DMD no ha tardado en traer esta historia a las tertulias que organiza regularmente en Librería Muga. Dar a conocer los hechos, informar a la población sobre sus derechos y sus oportunidades o asesorar a las personas en situaciones complejas en el final de su vida son algunas de las tareas que asume la asociación DMD. Alimentar el debate público sobre la dignidad en el final de la vida y la necesidad de la adecuación de las leyes a ello es una tarea que corresponde a muchos y desde librería Muga nos sentimos orgullosos de colaborar con DMD en esta tarea. Porque como dice el doctor Luis Montes en esta breve entrevista "en este país se muere muy mal (...) y no nos lo merecemos los ciudadanos, nos procuramos como podemos una vida digna y se debe corresponder con una muerte digna."
 
"Qué hacemos para conseguir que la lucha por una vida digna incluya la exigencia de una muerte digna. Los derechos y libertades humanos no estarán culminados mientras no incluyan el derecho a una muerte digna y la libertad de ser dueños de nuestro morir, tener capacidad para tomar las decisiones relativas al final de nuestra vida. Hoy la muerte sigue siendo un tema tabú en nuestras sociedades, la eutanasia una palabra maldita, y las leyes siguen marcadas por una moral conservadora en la que la religión –la católica en el caso de España– sigue dominando. Incluso en los derechos ya reconocidos, su ejercicio no está exento de polémicas y coacciones, tanto a quienes quieren ejercerlos como al personal médico. Algunos casos individuales de personas que han luchado hasta su último suspiro por el derecho a morir con dignidad y la libertad de elegir su final, mantienen vivo un debate que debemos afrontar sin miedo, sin prejuicios, sin servidumbres morales o religiosas."