Antología poética de El Papus

LECTURAS AL PASO
La risa mata el miedo
Una nueva colección de ECC Cómics recupera las viñetas de El Papus

"Los trágicos sucesos en Charlie Hebdo forman parte, así, de una macabra tradición activa desde hace décadas: el propósito de silenciar a los creadores, los artistas y a los conocedores de que el humor nos iguala a todos."
John Tones, "Breve historia de la censura en los cómics"Artículo publicado en eldiario.es el 10 de enero de 2015

   No creo que sea posible que alguien haya podido permanecer al margen de los acontecimientos que han sucedido en París los últimos días. La masacre de los dibujantes de la revista Charlie Hebdo ha suscitado bastante unanimidad a la hora de defender la sátira como un elemento indispensable y necesario de una sociedad democrática —siempre hay excepciones, como este artículo de David Brooks—. A pesar de que tendemos a pensar que estas cosas siempre le pasan a los otros, en España no podemos dar demasiadas lecciones de tolerancia hacia los tebeos satíricos. La reciente censura de una portada de El Jueves que dio lugar a la marcha de varios de sus dibujantes —que fundaron poco después la revista digital Orgullo y Satisfacción— sólo es el caso más reciente. El atentado que sufrió la redacción de la revista satírica El Papus en 1977, en plena Transición española, quizá ha sido uno de los casos más significados. Reivindicado por la organización ultraderechista Triple A (Alianza Apostólica Anticomunista), nadie fue acusado y culpado en el juicio que se celebró posteriormente, lo cual convirtió a El Papus, si cabe, en un símbolo aún mayor de la oposición cultural y política al nacionalcatolicismo que se negaba a abandonar el poder en España.  
   El asesinato de los dibujantes de Charlie Hebdo coincide en el tiempo con la recuperación por parte de la editorial ECC de algunas de las mejores viñetas de El Papus, en una colección que dirige Antoni Guiral y que este enero ha publicado su primer título: una selección de Sor Angustias de la Cruz de Ja. Estas casualidades, tan grotescas y tan reveladoras al mismo tiempo, muestran por encima de todo la capacidad de la sátira, la ironía y la mordacidad para herir y cuestionar los discursos que se pretenden totalitarios. Y nos recuerdan con cuanto ardor juvenil animábamos a Guillermo de Baskerville a encontrar el Segundo Libro de Poética de Aristóteles en El nombre de la rosa, para que algunos monjes malignos no se salieran con la suya (evito dar más detalles para no destrozar la intriga a los que no conozcan aún la historia). Porque, ¿a cuántos de nosotros no se nos quedó grabada esta sentencia del "venerable Jorge"? "La risa mata el miedo y sin miedo no puede haber fe, porque sin miedo al diablo ya no hay necesidad de Dios". No conviene olvidarla.