SÁBADO, 9 DE MARZO DE 2013

NOVEDADES RECOMENDADAS
Han pasado siete años... ya estamos en 1926
VIVIR DE NOCHE, Dennis Lehane, RBA, 2013.
   

    Al parecer Dennis Lehane se ha cansado de usar a policías o detectives para contar sus historias. Kenzie y Gennaro, la pareja protagonista de sus novelas negras más clásicas, se han tomado un respiro. Los agentes de la ley que hacían avanzar la trama en Mystic River o Shutter Island ya no son tan importantes. En Vivir de noche el protagonista es un delincuente forjado en los años gloriosos de la prohibición del alcohol en los Estados Unidos, el hijo díscolo del antiguo jefe de policía de Boston. Él es Joe Coughlin y corre el año 1926. Sólo han pasado siete años, desde la huelga de la policía de Boston de 1919. Siete años desde que dejáramos atrás a su hermano Danny Coughlin en la obra maestra de LehaneCualquier otro día, premio al Mejor Libro del Año 2010 otorgado por los Libreros de Madrid.  


   Su editorial, RBA; ha lanzado una promoción para apoyar la publicación Vivir de noche: (casi) todos los libros de Lehane a precio reducido y con un acceso gratuito para ver Shutter Island en tu ordenador. Sin duda, una buena oportunidad para descubrir a Lehane. Aunque para sus seguidores, bastaba con poder tener otra novela suya en las manos


Extracto de la reseña que escribimos en Librería Muga en 2010 sobre Cualquier otro día:
"Cualquier otro día es, por encima de todo, una reconstrucción literaria de los acontecimientos que dieron lugar a la huelga de la policía de Boston el 9 de septiembre de 1919. ¡La huelga de la policía! ¡En los Estados Unidos de América! Sobre la relevancia de estos sucesos para el imaginario político estadounidense no hace falta más que consultar la red. La depresión que durante la mayor parte de esta década asoló los Estados Unidos y que empobrecida a las clases bajas año tras año, se sumó a las influencias que, procedentes de la Europa forjada en el auge de la industria en el siglo XIX, animaban a la organización y a la lucha de los trabajadores. A todo ello se añadió un último factor, el Boston de 1919: una sociedad clasista y atemorizada por las reivindicaciones de una clase trabajadora, pero también abierta a las influencias que llegaban del exterior. Y aunque muy pocos la querían, la huelga (el conflicto) acabó resultando inevitable.
Contar todo esto, piensen, no es nada fácil. Convertirlo además en una novela, crear personajes creíbles, elaborar una trama capaz de mantener al lector interesado, pensando que todo podía haber sucedido de otra manera. Conocer bien la historia es a todas luces insuficiente. Ser de Boston es un plus, pero no basta. Estar reconocido como uno de los grandes de la novela negra, es un valor añadido. Sólo si uno pertenece a la estirpe de los escritores que se hacen grandes mostrando el conflicto, puede afrontar esta historia con solvencia. Sólo si la sangre de Dostoievski corre por tus venas puedes hacerlo."