VIERNES, 23 DE MARZO DE 2012

TENGAN CUIDADO AHÍ FUERA
Guerra a muerte entre Carlos González y Eduard Estivill
LAS DOS (MÁS) GRANDES EDITORIALES ESPAÑOLAS SE PLANTEAN UN COMBATE CON LANZAMIENTO DE BIBERONES HIRVIENDO Y PAÑALES SUCIOS, TELEVISADO, CLARO, POR TELECINCO
                                          “La virtud está en el término medio”, Aristóteles
      Cuando uno tiene un hijo, más allá de la maravillosa experiencia y la sucesión de tópicos sobre lo que supone la paternidad o la maternidad, hay un momento en el que te sientes más perdido que un esquimal en el Sahara. En esos momentos, siempre recibes la ayuda y los consejos de un montón de gente dispuesta a hacerte la vida más sencilla. Otros simplemente te hablarán de dos métodos, de dos conductas, de dos modos de criar a un hijo desarrollados por los dos pediatras más conocidos de España, el Doctor Carlos González y el Doctor Eduard Estivill.  ¡Hostia Estivill! Ése me suena…pensarán algunos, ¿No es ese el del famoso método que ayuda a los niños a dormir? Bueno más o menos, más bien ayuda a los padres a costa de dejar berrear a los niños. Esto es como ser del Barça o del Madrid, de derechas o izquierdas, una vez que eliges, parece que no hay marcha atrás. Vamos a explicar un poco de cada uno y de sus métodos y libros.
     Los conductistas liderados por Estivill defienden que el niño hará lo que sus padres quieren que haga. Si esto cuesta sudor y lágrimas no hay problema. Su método, muy conocido, se basa en dejar llorar al niño hasta que aprenda a dormirse. Eso sí, hay que entrar a verle y hablarle (ojo sin tocarle) cada cierto tiempo -que nos da en una tabla- y se le puede dejar un osito o algún objeto al que el niño tenga apego para dormir (es una pequeña concesión dentro de la rigidez del método). Un problema extra es el de la conciencia. Podrás dormir porque tu hijo descansa como un angelito, pero no podrás porque le estarás dando vueltas… ¿Soy un buen padre..? ¿Tengo corazón? ¿Le habré sometido a una tortura que le privará del desarrollo futuro? ¿Me querrá cuando se entere algún día? Si te parece brutal, seguramente es que lo sea. El problema viene cuando aún son más brutales tus ojeras, tu desconexión total (vital, amorosa, sexual, etc) de tu pareja o cuando empiezas a tener problemas laborales. Si tu hijo está hasta los cuarenta en casa, echarás de menos no haberlo aplicado. Sus libros de cabecera son Duérmete, niño y ¡A comer!, que como verán en los títulos, son órdenes, te puedes imaginar a Estivill con el dedo levantado, acusador, ordenando duerme, come y calla por mis santas narices. La pareja ideal del doctor sería Rocío Ramos-Paul, la supernany.
     La crianza con apego. Los soldados de Carlos González. Menos duros en el método, irreductibles con su líder una vez dentro de la ideología. Criar con amor y sentido común es su lema. El niño es lo primero. Creen en su instinto para educar con amor y bajo su propio criterio, y como les mentes a Estivill, el sector radical te puede sacar un botecito de agua bendita y arrojártela a los ojos. Sin duda es el método más lógico y en apariencia apropiado. Otra cosa es que mires por encima del hombro al resto de la humanidad porque tú practicas la Crianza Natural y otros no. Que haberlas hailas. Los libros más conocidos de Carlos González son Bésame mucho, Un regalo para toda la vida, y Mi niño no me come. El compendio de los tres está en Comer, amar, mamar. Como comprobarán, títulos totalmente alejados de las ordenanzas de Estivill.
     Finalmente una reflexión algo más seria. Ni los practicantes de Estivill son unos nazis que van a crear complejos para toda la vida a sus hijos, ni los seguidores de Carlos González son unos inconscientes entregados a la esclavitud de sus hijos. Que cada uno aplique lo que le sea más conveniente, pero sin dogmatismos, por favor, que toda la vida se ha criado a los niños sin métodos fijos ni ultra cuidados, y como los pimientos del padrón, unos pican y otros non.