VIERNES, 24 DE FEBRERO DE 2012


AUTORRETRETES
Diálogos malhablados y "bienescritos"
RECORTES Y RECORTADAS.

          Serafín es un amigo que trabaja de azafato en el Ave. En este ir y venir entre Málaga y Madrid solo he conseguido coincidir con él unas pocas veces en más de tres años y siempre me lleva al bar para atiborrarme de lo que sea, y siempre de gañote. Esto me incomoda, soy tímido. Hoy me lo he vuelto a encontrar, y prácticamente me ha obligado a acomodarme en un vagón de preferente con todos los honores. Me he portado bien, he aceptado un café y he rechazado la copa de vino con almendritas que me ofrecían. No he querido abusar (aparte de la timidez, en realidad, me apetecía más el café).

         Ya repantigado en mi asiento con orejeras estaba pensando, ayudado del silencio del vagón, que mandaba cojones tener que ser adinerado para ser educado. Nada tenía que ver con lo escandaloso que puede ser un vagón de turista. Y justo cuando pensaba eso y mientras leía "- Tendrías que pasar de los huevos - dijo Jackie Brown -. Los pedos de huevos huelen peor que los de cerveza", del libro Los amigos de Eddie Coyle, me llega el típico tufillo que seguro procedía del señor al que se le escuchaba roncar tímidamente. ¡Joder, en preferente también huele a pedo! Y de pronto suena un móvil y, como en turista, el señor no se levanta y habla desde su asiento, haciendo que me desconcentrara de mi lectura, aunque, eso sí, al menos ayudó a que me olvidase del tufo. Y ahora viene lo bueno. Habla el señor del móvil. ¿Qué tal, Jose? (No decía José, está bien sin tilde). Todo bien, bla, bla, bla. Al final han contratado a Carlos Jean para la música del anuncio (creo que es de Seat). Bla, bla, bla. Está todo cerrado. Bla, bla, bla. Oye, lo de los veinte días está de puta madre. Lo echamos y a tomar por culo. Este tío nos cuesta mil ochocientos pavos al mes, al que contratemos le pagamos mil doscientos y viene con más ganas, y en menos de un año ya nos sale más rentable. Pausa. Dice sí con la cabeza durante un rato y vuelve a hablar. ¡Claro! Y después echamos a este, que a veinte días al año nos sale por una mierda y contratamos a otro y otra vez subvención. Que te lo digo yo, Jose, que esto está de puta madre. Bla, bla, bla.

            Y yo te pregunto, Jackie Brown. ¿Qué hago yo si me gustan los huevos y la cerveza por igual? Esto me huele mal.




           Y todo esto para recomendaros Los amigos de Eddie Coyle, de George V. Higgins. ¿Por qué? No sé. Quizás porque es una novela negra negra, como nuestro futuro laboral. Porque hay tantas pistolas y metralletas como recortes. Porque te la imaginas en blanco y negro, como el NO-DO. No sé, pero lo que merece mucho la pena es leer unos diálogos tan mal hablados como bien escritos. Disfrutad y olvidad.


          De camino os dejo un enlace a la nueva reforma laboral. Se supone que leer es bueno porque te hace sentir, te emociona, te mueve las tripas, te hace aprender. Pues aprendan, aprendan.
- nueva reforma laboral.