MIÉRCOLES, 29 DE FEBRERO DE 2012

TENGAN CUIDADO AHÍ FUERA
Se acabó lo bueno
LOS MAYAS LO ANUNCIARON HACE 4000 AÑOS: EL FIN DEL MUNDO EMPIEZA EL 21 DE DICIEMBRE DE 2012


CRÓNICAS DEL RINCÓN DEL CONSPIRANOIDE ( UN HETERÓNIMO DEL SARGENTO ESTERHAUS )
         Tranquilos los que no tengan refugio nuclear. Acabar, acabarse, el mundo no se va a acabar como tal. Si que va a haber ciertos cambios. Eso de ir a por el pan al lado de casa en coche gastando la tira de combustible, por ejemplo, se va a tener que terminar. Lo de comprarse un piso en la playa o un ático con pista de pádel también. Pues sí, porque estar en el paro puede ser EL FIN DEL MUNDO, desde luego. Pero consumir por consumir, hala, lo que nos echen, pues tampoco va a poder ser pese a nuestra súper libertad y súper democracia que nos da la oportunidad una vez cada cuatro años de encabronarte en el colegio electoral viendo quién va a ganar (o por lo menos los que no votamos a los partidos mayoritarios).

         Los Mayas sabían mucho. Sabían mucho de las estrellas y de matemáticas. Sabían lo que se cocía en la galaxia y supieron ver que los hombres ni iban a durar tampoco demasiado. Ellos inventaron algo parecido al fútbol, su juego era a meter la pelotita por un aro de piedra dándole con la cadera, aunque también podían usar el antebrazo y según el lugar, otras partes del cuerpo. Eso sí, el ganador, el que metía la pelota por el aro era sacrificado a los dioses. Ya me gustaría ver a Cristiano o Messi sacrificado. Eso sí que sería el fin del mundo. Aunque Pepe, el central portugués del Real Madrid debe ser una reencarnación maya, porque ya ha intentado sacrificar a Messi un par de veces. Realmente le pisó la mano para que no tenga tentaciones de tocar la bola, que ya los mayas lo tenían prohibido.
        ¿Perciben cambios en el mundo para pensar realmente que esto se acaba dentro de poco? ¿Creen que este clima loco está anunciando un cataclismo sin parangón? ¿Piensan que este estado de crisis colectiva mundial supone una vuelta a Estados totalitarios o a la decadencia de una civilización entera? ¿No será todo esto parte de tan anunciado cambio o fin de ciclo que anunciaban los Mayas?


         Vayamos por partes. No soy Punset, no logro alcanzar esa dicción catalana tan suya (cuando entrevista a eminencias de la ciencia con ese inglés catalinizado no tiene precio), pero sobre todo no sé divulgar, aún, como él. Así que voy a explicar un poco del asunto del fin del mundo maya a mi manera.
         Sus calendarios se basabas en tres cuentas. O sea, tenían tres maneras de contar el tiempo. Veían el tiempo como un engranado de ciclos espirituales. Aunque los calendarios tenían usos prácticos, tales como en tareas sociales, de agricultura, comerciales, y administrativas, había un elemento religioso muy fuerte. En una de ellas, la denominada cuenta larga, el ciclo del tiempo acaba cada 5126 años. Y ese momento corresponde con el 21 de diciembre de 2012. ¿Y ahora qué? Preparen las tarrinas de helado de Häagen Dazs que esto se acaba. Moriremos, pero hasta las trancas de helado, eso sí.
           Algunas de las amenazas espaciales más populares sobre la Tierra y la humanidad se centran en los impactos de meteoritos, agujeros negros, estallidos de rayos gamma de galaxias cercanas, una rápida edad del hielo y un desplazamiento de los polos magnéticos.
          Existen decenas de títulos hablando de las profecías mayas y sus consecuencias. La mayoría, son iluminaciones catastróficas de gurús de la nueva era. Libros sinsentido, sensacionalistas y poco rigurosos. Entre todos ellos (la mayoría están en el Rincón del Conspiranoide de Muga) quiero destacar uno por su sencillez y razonamientos. Se trata de Después del 2012 ¿Qué nos aguarda al cruzar el umbral?, de Ricardo Martin González Corpán y editado por Luciérnaga. En él explica que de acuerdo a las profecías mayas, tras un enigmático ciclo de 5.125 años se inicia una nueva etapa histórica para la humanidad y el planeta. Esta etapa estaría precedida por una serie de desgracias, una suerte de «regeneración planetaria» que nos prepararía para el siguiente momento histórico para la humanidad. Ese proceso involucraría, a decir de algunos estudiosos, intensos cambios climáticos, crisis sociales y económicas y, por si ello fuera poco, conflagraciones bélicas a escala mundial. ¿Les suena? ¿Ven algo de esto en los telediarios? ¿Está sucediendo?. Este libro analiza todas y cada una de las teorías que ahora mismo pululan por el mundo y saca sus propias conclusiones, nada catastrofistas. Con una lógica sorprendente y una narración trepidante, el libro engancha desde la primera página.
          Si por el contrario, desean ser inoculados por el veneno de la conspiración maya, no dejen de leer los libros del rincón del conspiranoide, les va a dar vuelta la cabeza (como a la niña del exorcista). Yo lo hice y aún conservo un pelín de cordura.
       Los Mayas desaparecieron casi de repente, sin hacer mucho ruido. Un caso misterioso de evaporación antropológica. ¿Cómo es posible que una civilización muy avanzada en arquitectura, astronomía y matemáticas desapareciera así, casi sin dejar rastro? Hay quien relaciona a los Mayas explicando que absorbieron sus saberes de los extraterrestres. Aquí empiezan las paranoias. ¿Es lo mismo creer en Dios que en los extraterrestres? Pues sí. Filosóficamente es lo mismo. Absténganse creyentes y ateos de saturarme el correo.
           Para terminar les dejo un chiste que Punset tiene en su página web y que explica perfectamente la entrada del blog que acaban de leer: Un perro con gafas va a una oficina de correos para enviar un mensaje: “Uau, uau, uau, uau, uau, uau, uau, uau, uau”, escribe. “Le cabe otro ‘uau’ por el mismo precio”, le aconseja el empleado. El perro lo mira, atónito, y musita: “Sí, claro. Pero no tendría ningún sentido”.