¿Cuántas caras tiene Las Vegas?

Hace unos días John Kerry nos visitaba para sellar el pacto sobre el accidente ocurrido hace 50 años en Palomares cuando la caída de dos bombas termonucleares contaminaron los alrededor de 50.000 metros cúbicos de tierra.

Los restos, según el acuerdo, se llevarán a una zona desértica a 100 kilómetros de Las Vegas. ¿Las Vegas? ¿Ese lugar lleno de luces de colores, casinos de toda tipología, dolares desperdigados y fiestas a cada minuto? Ésta es la imagen mental que tendríamos la mayoría de personas cuando nos mencionan esa conocidísima ciudad.


Tanto el cine como la literatura ,y algún que otro docu-reality de viajeros, se han empeñado en mostrarnos Las Vegas de este modo. Nos llevan a visitar sus estrambóticos casinos, los hoteles irreales, las fiestas en piscinas con todo tipo de formas y tamaños y, por supuesto, todos los Elvis que uno pueda imaginarse (en todas sus épocas, formas y tamaños).

Hunter S. Thompson nos introdujo en el periodismo gonzo y en una surrealista Las Vegas, bajo el seudónimo de Raoul Duke, al mismo tiempo. Le acompañamos por sus páginas en sus locuras y sus viajes, físicos y psicotrópicos, descubriendo esa cara de la ciudad en 'Miedo y Asco en Las Vegas' (Anagrama, 2003)
Drogas, peleas y personajes de lo más estrafalario aparecen a lo largo de toda la novela que, al mismo tiempo, nos va introduciendo a nosotros en su locura mientras notamos las subidas y bajadas de su estado de ánimo en nuestro cuerpo.
Es una buena recomendación para viajar astralmente a la ciudad sin moverte del sofá.

Sin embargo, existe esa otra cara de Las Vegas, completamente diferente, en la que el desierto, el calor y las curiosidades se dan la mano y que hacen que la ciudad no deje de parecernos inquietante y misteriosa.

La editorial Dioptrias nos trae para ello un libro, mitad memoria personal del autor John D'Agata, mitad investigación periodística, que bajo el título 'Sobre una montaña' nos acerca a esa nueva cara de la ciudad. Bajo esa montaña, situada a unos 150 kilómetros del lugar al que se mudan el autor y su madre, se esconde el mayor almacén de residuos nucleares del planeta. Con un extraordinario manejo de los tiempo, D'Agata nos contará su origen, sus preocupaciones y sus sospechas relativas a los efectos que esa montaña podrá tener en las vidas de todos los que viven alrededor de esa zona. Pero sobre todo, le acompañaremos en la investigación del suicidio de un joven que decide arrojarse, en mitad del debate político sobre la construcción de esa montaña, desde el hotel más alto de Las Vegas.

La intranquilidad de D'Agata irá hilando de una forma muy fina la historia de la ciudad y sus habitantes, a través de pequeñas historias y anécdotas que nos harán abrir los ojos a esa nueva perspectiva.*


*Desde aquí os animo a buscar la historia del padre de Woody Harrelson.