Encuentro con Nieves Concostrina: Presentación de "Antonia"

Emocionante retrato de la posguerra
Antonia, la primera novela de Nieves Concostrina después de tantos libros inolvidables 
Jueves 19 de febrero, 19 horas: Encuentro con Nieves Concostrina 


 "Si algo más gordo no ha estallado en este país es porque existen mujeres que saben estirar unas lentejas para diez"



   Antonia nació en enero de 1930, pertenece a esa generación que, además de sobrevivir a la Guerra Civil, aprendió a convivir con la miseria de la posguerra. "Es una más de los cientos de miles de españoles que no conocieron la tranquilidad hasta los 60, se dejaron la piel para sus hijos no sufrieran su historia" cuenta Nieves Concostrina. Porque su novela es un retrato de una época en la que las mujeres "eran auténticas buscavidas. Eran dóciles porque el analfabetismo les impedía defenderse, pero el conocer sus carencias las ayudó a superarse".


   La novela trascurre en Madrid y narra desde el nacimiento de Antonia, el día de Reyes de 1930, hasta la actualidad. Un relato muy bien documentado de la sociedad de aquel momento gracias a las distintas historias que se entrelazan para tejer una visión global de lo que ocurría en España negra. Antonia es, sin duda, un homenaje a esa generación que mezclaba picaresca, miseria y supervivencia incluso a base de trapicheos. Una de las atracciones que tiene esta novela es el humor que magistralmente maneja Nieves Concostrina en el tono del libro. Pese al drama, pese a la angustia de tantos días sin saber si muchos personajes iban a poder echarse algo a la boca, todas estas historias entrecruzadas tienen un toque de humor, porque si la guerra fue durísima, la posguerra, aún más. Es Antonia una novela que da el protagonismo absoluto a los personajes de la calle, tantas veces olvidados por la Historia, que sobrevivieron con valor a la miseria y a la desgracia. 

   Por eso Antonia, la protagonista, y su historia desde que nace, nos sirve como un retrato generacional y sentimental perfectamente retratados y ambientados en su época, creando una novela emocionante que nos descubre una generación de auténticos héroes. Antonia, como tantos, tuvo que superar el hambre, la injusticia, el analfabetismo y el dolor hasta poder realizarse y disfrutar de cierto bienestar. Es destacable desde el principio la figura de La Juana, la madre de Antonia, verdulera en un Madrid castizo lleno de pillastres y buscavidas -como su propio marido, un borrachín rufián irresponsable-, que resiste las embestidas de la vida con carácter y determinación y que conforma junto a vecinos y conocidos, un fresco de la gente llana, de sus relaciones sociales, costumbres y sus penurias y que pese a todo intentan salir adelante frente a la adversidad. Todo un homenaje a ellas sobre todo, aderezado por la espontaneidad y fino humor que caracteriza las obras de una Nieves Concostrina en estado de gracia.