"La casa como un árbol" de María Dolores Almeyda

ACTIVIDADES
Hermosas coincidencias
Continúan los encuentros alrededor de la poesía en Librería Muga
Sábado 31 de enero, 19 horas: Presentación de "La casa como un árbol" de María Dolores Almeyda

   Un día suena el teléfono y hay una mujer al otro lado. Es Amelia, editora de Unaria y te propone organizar en Muga una presentación de un libro de poemas de María Dolores Almeyda, una autora sevillana. Escuchas con atención, frunces un poco el ceño y le haces la pregunta, perdona Amelia, pero, ¿por qué quieres hacer un encuentro con la autora precisamente en Muga, si no nos conocemos de nada?. Amelia contesta que la autora sabe de nosotros, que su hija viene a la librería de vez en cuando y que tiene mucho interés en hacer un encuentro en Madrid alrededor de su libro, que se llama La casa como un árbol. Te quedas pensando unos segundos y, al final le dices que sí. Confías en no haberte equivocado. En el terreno de la poesía, si el rey pasea desnudo, el pueblo se lo dice a gritos por la calle.
   Esa misma noche llegas a casa y buscas información en la red sobre el libro y lo primero que encuentras es este poema, "La mujer árbol". Contienes la respiración durante el minuto que dura la lectura del poema, levantas la vista de la pantalla... y comprendes que, por una hermosa coincidencia, Muga tendrá la extraordinaria fortuna de acoger la presentación de un libro de poemas tan inmenso como el de María Dolores Almeyda.

   El lenguaje poético, si es auténtico, no se presta a reducciones. Es complicado explicar de qué habla un poema, qué quiere transmitir, qué emociones pone en juego. El lenguaje poético, si es auténtico, se muestra como la manera privilegiada, única en cierto modo, de expresar algo. No es eficaz el silogismo, la retórica ni la descripción. No sirve el símil, la hipérbole, ni la metáfora. Es necesario leer los poemas. O escucharlos. Aquí os dejamos algunos fragmentos donde os presentamos algunas de las mujeres del poemario de María Dolores Almeyda. Si queréis conocerlas más de cerca, este sábado a las 19 horas, deberíais hacer un alto y sentaros a escucharlas en Librería Muga.



De "La mujer árbol"
...La mujer es un árbol que crece por donde quiere el tiempo
y tiene las paredes sembradas de ventanas
desde las que con toda libertad salen y entran los deseos
para aprender a volar desde sus espejismos....

De "La mujer espejo"
... Un día te levantas y apenas te conoces,
no eres la de ayer. Ni la del cuento.
Pero es peor que un día te levantes
y te preguntes quién podría ser
cada uno de los mil rostros del cristal
cuando te mires mañana en el espejo...

De "La mujer geografía"
...La mujer pone su grito en el cielo
Después pone su grito en el suelo
mientras cae lentamente
al sur de su cuerpo
defendiendo su estima,
su crédito y su orgullo...

De "La mujer tristeza"
...Y a media voz, como si susurrara,
va musitando algo
mientras masturba lentamente el agrio corazón
por ver si le queda algo de amor
por algún lado...

De "La mujer del poema 22"
...Le gusto cuando me cree feliz
y cuando estoy ausente,
cuando piensa que su beso me cerrara la boca
y la melancoñía es mi gesto normal y mi atractivo..
* * * * * *

SÁBADO 31 DE ENERO, 19.00 h

  Librería MUGA y UNARIA Ediciones
te invitan al encuentro con
María Dolores Almeyda

que presentará su libro de poemas
"La casa como un árbol"




María Dolores Almeyda nació en Sotiel, pueblo minero de la provincia de Huelva, hace muchos años y algunas primaveras. Sentimentalmente lleva a su pueblo pegado a ella como si fuese un cuerpo extraño. No vive allí, pero no se lamenta porque eso le da oportunidad de volver siempre. Y los reencuentros son fabulosos. Ha publicado el libro «Versos Clandestinos», su primer poemario, en Nuño Editorial, y, posteriormente, «Algunos van a morir», libro de relatos bajo el tema de la muerte, en el que nada es tétrico sino formalmente humano, natural o divertido, en Anakel Ediciones.Ha colaborado en diversas revistas y antologías poéticas, entre ellas algunas de esta misma editorial Unaria, como «Indignhadas» y «Erotizhadas», y los libros de relatos «Cosecha de verano» y «Cosecha de invierno». Le gustaría ser Gloria Fuertes, pero ya hubo una. También Alejandra Pizarnik, pero se encuentra con el mismo problema. Así que se conforma con ser ella misma. Sea como sea, es ella.



La mujer árbol

Recuerda, solo tus nudos
conocen la afonía de tu corteza.
Lola Crespo

Una mujer es como una casa cuajada de brazos
que le nacen desde su tronco al árbol,
donde los pájaros hacen habitaciones
y tejen sus ciudades las arañas.
La mujer es un árbol que crece por donde quiere el tiempo
y tiene las paredes sembradas de ventanas
desde las que con toda libertad salen y entran los deseos
para aprender a volar desde sus espejismos.
Alguna vez la casa se derrumba
cuando algún viento excitado la azota impetuoso
y entonces se organiza la mudanza
desde la casa al árbol,
desde el suelo a las ramas,
desde la rama al tronco.
Una mujer es como un árbol que tiene muchas casas
donde viven los seres deshabitados de los bosques,
y en sus ramas anudan los lazos que abrazan fantasías
y las hojas son las manos delicadas o rudas
que acarician la piel a las estatuas.
Una mujer es una multitud de mariposas
empeñadas en parecer orugas
y es un proyecto inacabado siempre
y el puzle que muchos no quieren resolver.
Una mujer es una solución para un problema.
Como un reloj de precisión encaja
toda la pieza menuda en su estructura
y el engranaje de sus firmes mecanismos
sostiene la maquinaria de su agenda
almacenando amores y proyectos
en el complejo computador de su memoria.
Hay mucho proyectil y mucha baba suelta
dispuestas a disuadir su trayectoria
con el vuelo rasante de la desesperanza.
Pero esta mujer es una casa enorme
cuajada de puertas y ventanas

por donde entra la brisa y sale la desgana.
Y se edifica nueva sobre el solar vacío.
Y la casa que estaba a punto de derrumbe
es un palacio nuevo

donde cabemos todos los espíritus.