MARTES 16 DE ABRIL DE 2013


NOVEDADES RECOMENDADAS
Desayunar al mediodía y saber pegar bien
"EL ÚLTIMO DINOSAURIO", ENTREVISTAS A HUNTHER S.THOMPSON (ed. Gallo Nero)



¡Qué tipo sabio y divertido Hunter  S. Thompson! Cuántos buenos consejos para la escritura y para la vida que es capaz de regalar: nos explica, por ejemplo, con precisión, las mejores  técnicas para enfrentarse a golpes con una banda de borrachos asesinos. Un escritor intuitivo, temerario, fiestero y pistolero. Un forajido. En este libro de entrevistas Thompson brilla como héroe igual o más que en su texto más famoso,  Miedo y asco en Las Vegas, ese testimonio único sobre la muerte del sueño americano. Desde el gamberrismo, la improvisación y el compromiso máximo de meter el cuerpo en el trabajo (literalmente) Hunter Thompson fue el inventor de un género narrativo, el periodismo “Gonzo”, con una influencia cultural tan pero tan grande que no solo lo convirtió en un modelo para varias de generaciones de cronistas de fe “realista”,  sino que consiguió lo insólito para un escritor: llegar a inspirar todo un género  de cine pornográfico.  


Sin duda, dentro de la categoría “libro de entrevistas a escritor famoso”, los mejores son los de escritores que han construido un personaje de sí mismos tan o más importante que su propia obra. En ese sentido “El último dinosaurio” me recuerda a “El enemigo declarado” (Errata Naturae), imperdible  libro de entrevistas y artículos de  Jean Genet, un autor crucial del siglo veinte con muchas obras geniales, pero (humilde opinión), como Hunter Thompson, con ninguna a la altura del personaje que se dibuja en sus entrevistas.

Aquí un extracto sobre escritura de una entrevista a Thompson  de The París Review en el año 2000:

¿Las mejores cosas se escriben  bajo presión de la fecha de entrega? 
Me temo que sí. No podría imaginarme –lo digo sin el más mínimo orgullo-, pero de verdad que no podría ni soñar con escribir sin un plazo demencial. 
El comienzo de Miedo y asco en Las Vegas, que dice: “Estábamos en algún lugar de Barstow, muy cerca del desierto, cuando epezaron a hacer efecto las drogas”, ¿dónde lo escribiste? ¿Fue lo primero que escribiste? 
No, tengo un borrador…había escrito algo antes, de forma cronológica, pero cuando escribí aquello…En fin, hay momentos…Muchos de ellos ocurren cuando nada va bien, cuando te están desalojando del hotel un día antes en Nueva York o cuando acabas de perder a tu novia en Scottsdale. Sé cuándo acierto. Normalmente puedo decirlo porque la página está limpia. 
¿Podrías describir un día típico de trabajo como escritor?
Pues un día normal me levantaría a mediodía o a la una. Creo que tienes que sentirte un poco agobiado para empezar. Eso es lo que el periodismo me enseñó…que no hay artículo a menos que lo hayas escrito. 
¿Hay algún recurso nemotécnico que te haga seguir cuando se te echa el tiempo encima, como sacarle punta a los lápices, poner música, un lugar especial para sentarte…? 
Las películas de zoofilia.