MIÉRCOLES, 05 DE DICIEMBRE DE 2012

LECTURAS AL PASO
"Amo este maldito ps y vamos a recuperarlo"
TRATADO PARA RADICALES, SAUL ALINSKY. TRAFICANTES DE SUEÑOS, 2012


     Hace unos días recibí un correo de una persona que compra libros habitualmente en Muga. Se llama Elena, es médica en un hospital madrileño y desde hace unos días está activamente en huelga, tratando de defender uno de los grandes logros de la sociedad española: el sistema público de salud. En ese mensaje me daba a conocer unas prácticas que están organizando médicos preocupados por las vulneraciones del derecho universal a la salud que se derivan de los recortes que se están realizando en la sanidad pública. Lo que intentan es bien sencillo: crear y coordinar grupos que asesoren y acompañen a personas que hayan "perdido" su tarjeta sanitaria y por lo tanto su derecho a ser atendidos gratuitamente por los médicos de los servicios públicos, para lo cual facilitan unos "manuales de acompañamiento" muy exhaustivos y unas directrices para organizarse muy concretas.

     Quizá alguno de estos médicos que se están agrupando en torno a la plataforma yo SÍ, sanidad universal conozca los escritos de Saul Alinsky. Probablemente lo conocen desde mucho antes de que yo hubiera oído hablar de él. En estos tiempos en los que se buscan fórmulas para canalizar la legítima indignación y la imprescindible construcción de alternativas sociales, cobran gran actualidad las tácticas y estrategias de la organización comunitaria que se desarrollaron en los Estados Unidos desde los años cincuenta y que Alinski condensó en 1971, en este Tratado para radicales. Manual para revolucionarios pragmáticos que Traficantes de Sueños recupera ahora.

     Francamente no podían haber elegido mejor momento.
 
     Un grupo de vecinos protesta ante la puerta del diputado de distrito exigiendo mayor atención para la zona. Un grupo de mujeres interrumpe el normal funcionamiento de un centro comercial que no contrata latinas. Un grupo de afroamericanos se dirige al barrio rico de la ciudad con el fin de señalar a los dignos propietarios de las infraviviendas que habitan. En EEUU, este tipo de acciones han sido desarrolladas desde los años cincuenta por el movimiento del community organizing (organización comunitaria).
     Saul Alinsky tuvo un papel protagonista tanto en los comienzos como en el primer desarrollo de esta rama del activismo estadounidense: participó en la organización de los guetos negros de Chicago y Nueva York, animó la constitución de las primeras fundaciones y asociaciones del organizing y a partir de su experiencia y de sus reflexiones formó a cientos de activistas. En 1971 escribió Tratado para radicales con el fin de condensar estos saberes acerca de cómo conectar con la gente y cómo poner en marcha tácticas y campañas divertidas y siempre eficaces. Una colección de métodos y sugerencias pragmáticas que parten de un análisis realista de la situación y que básicamente tienen un solo objetivo: demostrar que con organización sí se puede arrancar el poder a los poderosos, que nuestro horizonte puede ser la revolución.