Club de lectura de novela gráfica (febrero 2017)

Club de lectura y otros cómics recomendados (por Gerardo Vilches)
Club de lectura de novela gráfica: martes 21 de febrero, 19.00 horas.

  Season three, episode six... El club de lectura de novela gráfica continúa sus andanzas y este mes tiene prevista su reunión el martes 21 de febrero, a las 19.00 horas. La novela gráfica sobre la que compartiremos experiencia de lectura será Daredevil: Born Again de Frank Miller y David Mazzucchelli.
   Y continúamos también con algo que Gerardo Vilches, el coordinador del club de lectura, realiza desde hace cuatro mes: acompaña la convocatoria del club de lectura con un artículo que incluye un  breve comentario sobre el cómic propuesto, un libro destacado, un listado de otras novelas gráficas recomendadas y algún clásico recuperado. Sigue leyendo y encontrarás las recomendaciones para este mes de febrero ... y si queréis conocer mucho más de la actualidad del mundo del cómic podéis seguir a Gerardo Vilches en su blog: https://thewatcherblog.wordpress.com/

 
Novela gráfica seleccionada para el club de lectura
Daredevil: Born Again de Frank Miller y David Mazzucchelli
Editado por Panini.
 
   En 1979, Frank Miller, un joven dibujante de Maryland se hacía cargo de los lápices de Daredevil, una serie menor de Marvel Comics, protagonizada por un abogado al que un accidente radioactivo había privado de la vista pero potenciado el resto de sentidos. Acompañado del entintador Klaus Janson, tras la salida del guionista Roger McKenzie, Miller se responsabilizó también de los argumentos, y fue entonces cuando empezó a hacer historia. Su trabajo en la serie es considerado una cumbre en la historia de Marvel, y el momento definitivo en el que el género se empezaba a hacer adulto. Miller convirtió a Daredevil en un personaje oscuro y atormentado, inmerso en una violenta lucha por limpiar las calles de su barrio, Hell's Kitchen, de todo tipo de criminales. Su archienemigo no fue alguien con superpoderes y un traje de colores, sino Kingpin, un mafioso intocable, el rey de los bajos fondos de Nueva York. Tras redefinir al personaje y realizar una treintena de números, Miller dejó la serie en otras manos y se dedicó a otros proyectos.

   Pero tres años más tarde decidió volver al personaje que le había deparado su primer gran éxito, esta vez tan solo como guionista. David Mazzucchelli, un talentoso y poco prolífero dibujante, sería su socio en esta nueva incursión en Daredevil, una saga que llevaría por título Born Again —«nacer otra vez»—. Concebida como la última historia del personaje —a pesar de que todos eran conscientes de que el imperativo comercial mantendría al superhéroe en activo—, Miller narraba cómo su mayor enemigo conseguía al fin acabar con él. Y, una vez destruido, Matt Murdock, el hombre tras la máscara de Daredevil, tenía que ponerse de nuevo en pie y renacer. En este cómic lo de menos son los trajes de héroe y los poderes: Born Again es, ante todo, la historia de un hombre y su caída. Miller y Mazzucchelli, en un momento de forma extraordinario, subrayaron la simbología cristiana asociada al personaje y profundizaron también en las vidas de sus amigos y enemigos, al tiempo que convirtieron a Kingpin en una presencia casi sobrenatural.

   Born Again, un arco argumental de seis números de la serie regular de Daredevil —aunque posteriormente editada y reeditada en formato de libro unitario—, coincide en 1986 con el Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons, así como el otro gran trabajo de Miller en los ochenta: El regreso del señor de la noche, una reinvención en clave crepuscular de Batman. Todas estas obras inauguraron una nueva época en el género de los superhéroes, más oscura y madura, aunque, lamentablemente, autores posteriores no supieron entender cuál era el verdadero espíritu de estas obras.

De todo ello hablaremos en la próxima sesión el club de lectura de novela gráfica, la primera dedicada a un cómic de superhéroes. Será el próximo martes 21 de febrero, a las 19:00. Os esperamos.
 
Enlaces de interés:



Reseña de la obra


Cómic destacado del mes
Dr. Uriel de Sento

Editado por Astiberri  

   Sento es un autor de dilatada trayectoria, que formó parte en los años ochenta de lo que se conoció como Nueva Escuela Valenciana, un grupo de autores afincados en Valencia que renovaron el lenguaje de la historieta española, incorporando elementos del cómic francobelga y tratando temas más adultos. Tras un largo periodo dedicado a la docencia y sin obras publicadas, las memorias de su suegro motivaron a Sento a volver al cómic con una trilogía de novelas gráficas en las que adapta al cómic el testimonio de Pablo Uriel, un joven médico que se ve obligado a combatir en el bando sublevado durante la guerra civil. Desde un convencido humanismo, el doctor Uriel narra sus experiencias durante el conflicto bélico, relato que Sento traslada a sus viñetas con fidelidad. En sus voces, la guerra civil aparece como un conflicto ideológico en el que no todos los combatientes lo hacían por ideología, una guerra en la que la deshumanización del contrario es esencial para justificar las mayores atrocidades.  De Zaragoza a Valencia, pasando por la batalla clave de Belchite, el doctor Uriel se ve obligado a endurecerse, pero sin perder nunca de vista los valores humanos que mantiene en todo momento. Astiberri acaba de recopilar los tres libros bajo el nombre de Dr. Uriel, una de las obras más importantes en la recuperación de la memoria del siglo XX que ha dado el cómic reciente.

Otras recomendaciones 

155. Simón Radowitzky de Agustín Comotto

Editado por Nórdica
  

   El ilustrador argentino Comotto recrea en esta interesante novela gráfica la vida del anarquista ucraniano Simón Radowitzky, cuyas vivencias lo llevan a estar presente en momentos clave del siglo XX como la revolución rusa de 1905 o la guerra civil española del 36. Comotto emplea un registro feísta para contar la biografía de un personaje fascinante, de sólidos principios y duras experiencias: pasó décadas encarcelado tras asesinar a un jefe de policía en Buenos Aires, que había ordenado disparar contra manifestantes obreros, lo que provocó varias muertes. Comotto se centra en la parte humana de Radowitzky y narra en primera persona su experiencia vital, rememorada primero desde la cárcel y después desde la última parada de su viaje: México.

El perdón y la furia de Antonio Altarriba y Keko


Editado por Museo del Prado
La pareja creativa que ya nos ofreció la excelente Yo, asesino (Norma Editorial, 2014) realiza este cómic dedicado a la figura de José de Ribera, el pintor barroco al que el Museo del Prado, impulsor de esta colección que inaugurara Max con El tríptico de los encantados (2015), sobre la obra del Bosco. El tándem maneja los códigos del género negro para trazar un relato que ahonda en las relaciones entre el arte y el crimen, pero al mismo tiempo sirve de reflexión sobre la obsesión y sus consecuencias. Lo más inquietante es la falta de moraleja: todo aquí es negro, hasta el final.


Mens sana in córpore ni tan mal de Ana Belén Rivero
Editado por Fulgencio Pimentel



   Tras su primer cómic autoeditado, Somos pobres en euros pero ricas en pelos de coño, esta autora, colaboradora habitual de El Jueves, vuelve a la carga con un cómic-ensayo informal en el que pone su humor al servicio de un mensaje contra los estereotipos físicos, que analiza las presiones a las que las mujeres se ven sometidas para que se ajusten a unos pocos modelos. Desde una crítica manifiestamente feminista, Rivero realiza una defensa de la variedad y la diferencia, que no se olvida de hacer reír.

Un clásico del humor


Ángel Sefija. En camisa de once varas de Mauro Entrialgo
Editado por Astiberri
 
   En enero se ha publicado el undécimo libro recopilatorio de una de las series más longevas e icónicas de Mauro Entrialgo, la voz más destacada de toda una generación de dibujantes de humor. Entrialgo disecciona cada semana en su página de El Jueves la sociedad española, de modo que la serie se ha convertido en un referente y un termómetro excelente de esa realidad. La precariedad de la crisis, las nuevas tecnologías, las relaciones sentimentales, y, sobre todo, las mentiras que nos contamos a nosotros mismos todos los días para seguir adelante. Todo son risas hasta que nos vemos reflejados en una de las viñetas de Ángel Sefija, y la carcajada se congela a la mitad.