MARTES, 15 DE ENERO DE 2013

PARATIEMPOS
Otras formas de derrumbe controlado
UNA NOTA TRISTE SOBRE LA LITERATURA DE RICHARD YATES


     Se acaba de publicar un libro de Richard Yates inédito en español, "Jóvenes corazones desolados" (RBA, 2013) y como siempre que esto pasa vamos a tirarnos de cabeza con ganas pero también con vértigo... 
     El problema con los libros de Yates es que implican tal grado de autoconciencia del lector burgués con una vida más o menos ordenada, que es difícil entender cómo pueden simplemente "gustarle". Cuando un cliente de la librería me dice que le gusta "mucho" Vía Revolucionaria o Las hermanas Grimes, no puedo evitar sentir curiosidad por su vida, por cómo se lo monta para seguir adelante como si nada. Aunque a todos nos pasa lo mismo. No sé si se puede explicar esto a alguien que no haya leído nunca a Yates; pero la cuestión sería: cómo el saber sobre la propia futilidad que implica haber sido iluminado por un libro como ese no genera  ninguna revolución efectiva de nuestras propias vidas...

En su artículo "Introducción a Revolutionary Road" en su reciente libro "Flores en las grietas. Autobiografia y literatura" (Anagrama 2012)  Richard Ford lo dice muy bien:


"En la lectura de Revolutionary Road, hay momentos en los que me siento obligado a preguntarme cuáles son exactamente las cualidades humanas que su autor respaldaría como virtuosas y al mismo tiempo viables. ¿Qué se necesitaría para mantener la integridad del tejido el tiempo suficiente como para atravesar la vida de forma aceptable? Está claro que hace falta algo más que los protocolos normales para ganarse la subsistencia -el tren, la oficina, el progreso, la cooperación-, pues todos conducen a otras posturas de derrumbe controlado. El matrimonio, como matrimonio, tampoco es plenamente suficiente. Y lo mismo la paternidad. París -el viejo y fragante sueño de libertad- parece fuera de alcance."

 "Otras posturas de derrumbe controlado", aunque Ford no lo indique con comillas, esta frase es una sutil referencia a una frase del propio Yates. Sólo que Yates (aparentemente) está describiendo una postura física, no vital: la frase aparece en Revolutionary road en un párrafo "meramente" descriptivo, en un momento en el que Frank y April Wheeler cenan y toman un trago en la casa de sus vecinos y amigos, el también aparentemente feliz matrimonio de los Campbells:


"In the living room, having sipped and grimaced at the first frosty brimming of their drinks, they pulled themselves together for a moment of mutual admiration; then they sank into various postures of controlled collapse." 

 En la superficie narrativa de la novela se trataría simplemente de "diversas formas de dejarse caer en un sillón" las dos parejas mientras se sonríen y se toman sus copas. Pero Ford capta la ironía asesina de Yates y la explota para subrayar el núcleo triste de su literatura: esa incomodidad vital irresoluble que sentencia que no, que al final no hay nada mas que eso, que no hay ninguna fórmula mágica, ningún curso de acción íntegro, ninguna vía revolucionaria pura, nada que al final no sea otra postura de derrumbe controlado...